¿Mis pensamientos obsesivos significan que soy una mala persona?
Absolutamente no. Los pensamientos intrusivos a menudo son exactamente lo contrario de nuestros valores - por eso nos molestan tanto. Una madre puede tener pensamientos agresivos sobre su hijo, una persona religiosa sobre contenido blasfemo, alguien ético sobre hacer cosas terribles. Estos pensamientos no reflejan quién eres, sino lo contrario: te molestan porque te preocupas profundamente por ser una buena persona. La terapia te ayuda a ver esta distinción.

